El Observatorio nace como una organización no gubernamental, sin fines de lucro, integrada por vecinos y profesionales de Yerba Buena, la ciudad jardín, que comparten una convicción común: la necesidad de recuperar una gestión municipal moderna, planificada, transparente y centrada en el vecino.
No se trata de un ámbito partidario ni de una estructura electoral. Se trata de un espacio plural, donde confluyen arquitectos, abogados, comerciantes, urbanistas, docentes, emprendedores y vecinos comprometidos, con el objetivo de pensar políticas públicas posibles, con datos, diagnósticos serios y conocimiento del territorio.
Yerba Buena ha crecido de manera acelerada en los últimos años, pero ese crecimiento no estuvo acompañado por la planificación urbana, la inversión en infraestructura ni la mejora sostenida de los servicios públicos. Problemas como el tránsito caótico, la falta de veredas seguras, la deficiente recolección de residuos, la ausencia de controles efectivos y la escasa participación ciudadana se han vuelto parte de la vida cotidiana.
En ese contexto, desde el Observatorio manifestaron a este medio, que es imprescindible abrir el debate sobre el modelo de ciudad que hoy gobiernan Mariano Campero y Pablo Macchirarola, como hace 15 años.
Un modelo que, a su entender, muestra signos evidentes de agotamiento, con una gestión cerrada, poco permeable a la crítica y sin una visión estratégica de largo plazo.
La crítica que formulan no es personal ni oportunista. Es una crítica política y de gestión, basada en hechos concretos y en la experiencia diaria de miles de vecinos.
Yerba Buena merece instituciones más sólidas, mayor control del gasto público, mecanismos reales de participación vecinal y un municipio que funcione como aliado de quienes viven, trabajan y emprenden en la ciudad.
El Observatorio de Innovación Pública de Yerba Buena se propone justamente eso: poner ideas sobre la mesa, generar propuestas viables, promover el control ciudadano y contribuir a elevar la calidad del debate público local.