La historia del peronismo en Tucumán siempre ha demostrado que, en los momentos clave, la unidad es la herramienta fundamental para garantizar la defensa de los intereses de los vecinos. Hoy, en la antesala de la trascendental elección del 26 de octubre, ese espíritu vuelve a manifestarse con fuerza, tanto en la provincia como en Yerba Buena.
Al igual que lo hicieron Osvaldo Jaldo, Juan Manzur, Miguel Acevedo entre otros, quienes dejaron de lado diferencias para priorizar la conducción colectiva y consolidar una propuesta electoral amplia, en la ciudad Jardín los principales dirigentes también decidieron caminar juntos. Esa decisión refleja madurez política y la comprensión de que lo que está en juego no son ambiciones personales, sino el futuro de Tucumán y de sus vecinos.
En Yerba Buena, la unidad se expresa con la participación activa de figuras con peso y trayectoria: el actual concejal Walter Kabuby Araoz, el ex intendente Daniel Toledo, el último candidato a intendente del justicialismo Marcelo Albaca, el congresal nacional del Partido Justicialista y ex legislador provincial Raúl Ferrazzano, el ex concejal Ricardo “Turco” Salomón, y la Congresal PJ Lorena Cuba, entre otros, son quienes van a la vanguardia del armado comun, y avanzan en sumar mas referentes que comulguen con el Proyecto del Gobernador. A este esfuerzo se suma también el compromiso del ex diputado nacional Robles Ávalos, quien coordina la mesa de gestión política del distrito con el Ministerio del Interior que conduce Dario Monteros.
Con un trabajo territorial ordenado, se han definido responsabilidades concretas. Una de ellas es la capacitación de los fiscales de todos los sectores, tarea que estará a cargo del doctor Martín Viola, garantizando que la voluntad popular se exprese de manera plena y transparente en cada mesa electoral.
Este entramado de esfuerzos y consensos muestra que en Yerba Buena el peronismo no solo se organiza con actividades en los barrios del ejido municipal, sino que también da ejemplo de compromiso con el proyecto provincial. Porque lo que hoy se construye en la ciudad Jardín es una extensión de la unidad que supieron forjar a nivel provincial: una síntesis de experiencia, militancia y sentido de pertenencia.
La elección que se avecina no es una más. Se trata de una oportunidad para consolidar un modelo de gestión que defiende la inclusión social, la producción local, la obra pública y la cercanía con la gente. Y la mejor manera de lograrlo es presentando un peronismo unido, fortalecido y consciente de la responsabilidad histórica que asume.
En Yerba Buena, esa unidad ya es un hecho. Y es la garantía de que el 26 de octubre el peronismo saldrá fortalecido, no solo en las urnas, sino también en su compromiso con la provincia y con cada vecino.