Cuando el bolsillo habla: el 47% de los argentinos está peor

Publicado el 27 de Julio de 2025Política
100%
Cuando el bolsillo habla: el 47% de los argentinos está peor

Este dato surge del último muestreo de la consultora Zurban Cordoba



Casi la mitad de los argentinos admite que su situación económica empeoró en los últimos seis meses. No lo dice una agrupación política, no lo afirma un editorial partidario. Lo revela un reciente sondeo de la consultora Zuban Córdoba: el 47,6% de los consultados respondió que su economía personal está hoy en peores condiciones que medio año atrás.


Este dato no puede pasar desapercibido. Es una señal clara, rotunda, de que las decisiones macroeconómicas están teniendo consecuencias profundas en la vida cotidiana. ¿Por qué sucede esto? Porque se ha deteriorado de forma crítica el poder adquisitivo del salario. Los precios de los alimentos se dispararon, los insumos básicos como la indumentaria y el calzado aumentaron por encima de la media, y el consumo, que es el motor de cualquier economía, está paralizado.


Hoy, llenar la heladera es un acto de supervivencia. Las familias estiran el sueldo como pueden, recortan gastos, suspenden proyectos, y muchos caen directamente en la angustia de no saber cómo llegar a fin de mes. El Estado parece haber dejado de mirar a los sectores más vulnerables, pero también a las clases medias que ya no pueden sostener su estilo de vida. Esta realidad no se soluciona con frases rimbombantes ni con promesas de largo plazo. Se necesita decisión política para cuidar el bolsillo de la gente y dinamizar el mercado interno.


El “superávit fiscal” que se celebra en los discursos oficiales está sostenido en el ajuste a los que menos tienen: jubilados, asalariados, beneficiarios de programas sociales. El equilibrio macroeconómico no puede construirse sobre la espalda de quienes ya están de rodillas.


Cuando el 47,6% dice que está peor, no es solo un dato: es una advertencia. La economía no se mide solo con números, se mide en la mesa de los argentinos. Y hoy, esa mesa está cada vez más vacía.





Compartir:

También puede interesarte